El MIR en 4 puntos:
- El MIR es una prueba a la que solamente pueden presentarse quienes han superado con éxito la carrera.
- En función de la nota del examen, los aprobados eligen la especialidad que desean hasta agotar las plazas de cada convocatoria.
- El médico residente realiza después dicha especialidad en un hospital durante un periodo de tiempo determinado.
- La duración del mismo depende de cada especialidad, pero en todos los casos es de varios años.
- Tras este periodo de formación, trabajo y especialización, el médico especialista no tiene una plaza en propiedad en el hospital. Para obtenerla debe aprobar oposiciones.
Y antes de entrar con los puntos clave y opinión del artículo, me parece interesante comentar que justo hoy, día 25 de enero de 2020, se realiza el examen del MIR de este año, con 16.000 aspirantes que compiten por 7.512 plazas. Link
Con respecto al artículo (noviembre de 2011) que se nos presenta en esta ocasión, nos presenta en primer lugar una propuesta de reforma educativa en la que supuestamente estaría trabajando el gobierno en la que se modifica el proceso de selección para aspirar a una plaza en la enseñanza secundaria pública.
La formación de los docentes en España está en entredicho y es que en el informe TALIS, elaborado por la OCDE, (algo así como el informe PISA de los profesores), se puede observar los malos resultados de los profesores españoles en formación inicial. El 52 % de los profesores españoles asegura que no está lo suficientemente preparado en el contenido, ni en la pedagogía ni en la práctica en el aula de las materias que enseña.
Es evidente que el desempeño de los profesores es determinante en el rendimiento académico de los alumnos, así está demostrado en el Informe McKinsey. El análisis de los resultados de pruebas demostró que la calidad docente incidió sobre el desempeño de los alumnos más que cualquier otra variable. En promedio, dos estudiantes con desempeño normal (percentil 50), experimentan una diferencia superior a 50 puntos porcentuales a lo largo de 3 años en función del docente que se les asigne.
El Gobierno quiere un nuevo modelo de acceso a la docencia que incorpore una especie de fase de formación profesional como la de los residentes de Medicina, de dos años de duración y que tendría lugar tras superar un examen de selección. Sin olvidarnos, claro está, de la formación del grado y del máster para el profesorado (en el caso de los que pretendan ejercer en secundaria). Tras ella, habría "una segunda prueba práctica" que sería la oposición y que evaluaría la aptitud pedagógica.
El MIR de los profesores, como punto positivo, permitiría mejorar la escasez de prácticas, en Magisterio p.e. tienen solo 42 créditos prácticos de un total de 240 y en el máster de profesorado de educación secundaria hay una proporción similar (y también muy baja): 12 sobre 60.
¿Pero es esto suficiente?
Continuando con el artículo nos dice que siguiendo a Hanushek, hasta ahora no ha sido posible identificar ninguna característica medible especifica de los profesores que mejore el rendimiento académico de los estudiantes. Dicho de otra forma, no se encuentra una relación consistente entre este rendimiento y el hecho de que el profesor haya adquirido mas formación, (obteniendo un título de máster o siguiendo un programa de estudios intensivo dirigido a mejorar los alumnos), ni incluso la experiencia importaría demasiado.
En mi opinión, aparte de una formación constante, la prolongación de las prácticas mediante mentorización de profesores experimentados, y la aptitudes y habilidades que puedan desarrollar los futuros profesores, creo que también hay otros factores muy potentes que no se pueden alcanzar con un instrumento como el MIR, como el componente vocacional, la motivación, la autoexigencia, el contexto, los recursos del centro, la autonomía que se pueda desarrollar en el ámbito laboral...
Para concluir con el tema del MIR, podemos ver cómo esta propuesta ha sido algo recurrente a lo largo de los años y no sé si algún día verá la luz. En este otro artículo podemos ver cómo esta propuesta es relanzada por el ministro de Educación, ya en enero de 2018.
Además, una reforma que persiga la mejora de la calidad de los docentes debería también tener en cuenta:
Autonomía por parte de los centros públicos en la selección del personal docente y por ende en los despidos. Viendo las tablas adjuntas, tengo que decir que desconocía la ínfima autonomía que tienen los centros públicos españoles en la selección de los profesores contratados. Parece lógico por otra parte lo que vemos en la mayoría de países de Europa.
Los directores lo que más demandan es la estabilidad de su profesorado. El centro no tiene la opción de decidir los profesores que más “encajan” con su estructura, con la visión y valores del centro.
Junto a esto se debería intentar dar una continuidad en el tiempo, sin tener en cuenta los procesos de oposición. Resulta difícil poder llevar a cabo un proyecto de centro tan ambiciosos p.e. como puede ser el de la Pentacidad que se da en uno de los centros de Navarra cuando la rotación alcanza el 30 % de sus profesores entre curso y curso. Hay que formar a los profesores y darles continuidad para que puedan identificarse con el proyecto educativo del centro.
En mi opinión en un "sistema de pago por rendimiento" donde hubiera un plus por resultados, se desvirtuaría debido a la posible picaresca que se pueda dar a la hora de realizar/evaluar los exámenes o también porque p.e. los profesores menos exigentes con los alumnos obtendrían una puntuación alta. Se debería medir por los resultados de los alumnos, evaluándolos por terceros de manera objetiva. Porque como todo, también hay centros que preparan este tipo de pruebas como las pruebas PISA en el aula y esto les da una ventaja respecto a los alumnos que no las preparan.
Como conclusión, en el artículo se realiza un repaso de los salarios de los profesores de enseñanza pública en relación a otros trabajadores con educación superior. Están entre los más altos en la entrada, al cabo de 15 años de experiencia aún están bien situados, y después de estos 15 años consiguen (de media), un salario superior a la de los demás trabajadores con educación superior.
Continúa diciendo que para muchos titulados universitarios la profesión de profesor de secundaria podría ser seguramente una buena opción, debido principalmente a la temporalidad, y la situación tan precaria que atravesaba el mercado de trabajo en plena crisis.
Creo que es un error vincular los salarios, la situación por la que pasa España, o incluso el tema de las vacaciones (que suele ser muy recurrente en las conversaciones cuando se compara con otras profesiones) con la idea de ejercer como profesor. En mi opinión la motivación para desempeñar esta profesión o lo que mueva el interés del trabajador no deberían ser principalmente factores externos (incentivos económicos, ascensos o reconocimientos).La profesión de educador debería ser vocacional, que los factores que muevan el interés del profesor sean intrínsecos. Es decir que se realice una actividad (o se ejerza una profesión) por el mero placer o satisfacción que aporta. Donde su desempeño es el fin en sí mismo, sin depender de premios ni recompensas.

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